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domingo, 1 de enero de 2012

Urusei Yatsura - We Are Urusei Yatsura (1996)




Urusei Yatsura: el grupo que burló a la muerte en Benicassim.

1997,Festival Internacional de Benicassim.Tras un botellón que se prolonga durante varias horas nos disponemos a asistir a los conciertos del Sábado. Empiezan a caer unas gotas pero no le damos la menor importancia. Ya llegamos tarde al primer concierto que queríamos ver. Pero ya se sabe, en un festival eliges el primer grupo que quieres ver y uno o dos grupos y medio más tarde ese será el primer concierto que verás(es lo que tiene tomarse unas copitas antes de los conciertos).

En el recorrido que va del camping al pueblo la cosa se empieza a poner realmente fea.Una tormenta de proporciones bíblicas cae sobre Benicassim, dispuesta a arrasar con toda partícula de Independencia que haya sobre el velódromo donde se realizan los conciertos.

Aparcamos el coche y ni siquiera podemos salir por la riada que se está produciendo. Mientras, en el velódromo,las escenas de pánico se suceden pero Urusei Yatsura deciden seguir tocando cual orquesta del Titanic,hasta que alguien, con más juicio que ellos les dice que salgan inmediatamente de ahí.Segundos después el escenario se viene abajo: Urusei Yatsura han burlado a la muerte.

Mientras esto sucede, el alcohol ha hecho su efecto y nos quedamos dormidos,ajenos a lo que estaba sucediendo en esos mismos instantes en el Festival.Cuatro horas después nos despertamos.La tormenta ha cesado y salimos del coche. El espectáculo es digno de una película de zombies: gente vagando por las calles del pueblo con caras muy largas.

Pregunto a una de esas personas qué ha pasado, que si nos hemos perdido los conciertos,etc. El tipo me agarra de unas solapas imaginarias y me pregunta que si no sé lo que ha pasado.Le cuento que no nos enterado de nada y procede a relatarnos lo sucedido:tormenta + escenas de pánico + escenario hundido = Festival suspendido.

Que nos queda: Un grupo que en su momento se le acusó de plagiar a Pavement pero que escuchado ahora mismo suena realmente fresco.Es cierto que el algún momento la influencia de Pavement es más que evidente (Black Hole Love) pero también lo es que el inicio del disco es un auténtico chute de adrenalina (De Siamese a Phasers On Stun).
Luego decae un poco pero termina con la fantástica Road Song),quedando como un disco de esos que denominode temporada: discos que escuchas mucho en una temporada de tu vida ,que no aportarán nada a la Historia de la Música pero que escucharlos de vez en cuando suponen un auténtico placer.



Allmusic,dice:"Formerly known as Urusei Yatsura, Yatsura is not a Japanese rock band, although their name does come from a Japanese cartoon series. Yatsura is a Scottish band that blends low-fi indie-pop with wailing guitars and feedback. We Are Yatsura opens with the manic-paced "Siamese," then rolls into the slower and more melodic "First Day on a New Planet." "Pow R. Ball" is insane mayhem, and "Black Hole Love" is a sonic ballad. While there are a couple of fillers, Yatsura manage to pound out a smashing racket of a debut."by Mike Pfeiffer

viernes, 30 de diciembre de 2011

Public Image Ltd. - Metal Box (1979)



Este es el disco por el que debería ser recordado John Lydon, Johnny Rotten para los amigos.
Ambicioso,retorcido,oscuro y sobre todo grande, muy grande. Toda una declaración de principios para el que había sido cabeza pensante e icono del punk, muy a su pesar.Estoy si que fue decir: "¡Qué os jodan!".

Tras acabar con los Sex Pistols y tras un viaje a Jamaica invitado por Richard Branson,capo de Virgin, donde intentó que fuera el nuevo cantante de Devo,Lydon se empapó bien de reggae y sobre todo de dub.

Tras un First Issue, donde rompe a medias con el legado de los Pistols, se lanza de cabeza a lo que será su obra maestra y piedra fundacional del post-punk.

Se trata de un disco rompedor, ya desde su envoltorio, una caja redonda de metal donde se podían encontrar 3 maxis, ya sabemos que los discos a 45 suenan mejor, con mucha más calidez, en donde contrastan los bajos de Jah Wobble con el sonido metálico de la guitarra de Keith Levene, ex-The Clash.

Su influencia ha sido enorme y se puede escuchar en grupos como The Rapture o Primal Scream (Jah Wobble aportó su bajo en el penúltimo corte de Screamadelica, Higher Than The Sarts-A dub simphony in Three Parts).

Aunque no es un disco fácil , a cada escucha se le pueden descubrir más y más matices a los que uno se va agarrando hasta que al final te das cuenta del pedazo de disco que es.

Lástima que los sucesivos lanzamientos de P.I.L. fuesen decayendo en calidad y que, al final, John Lydon haya sido devorado por su personaje, Johnny Rotten.




Allmusic,dice:"PiL managed to avoid boundaries for the first four years of their existence, and Metal Box is undoubtedly the apex. It's a hallmark of uncompromising, challenging post-punk, hardly sounding like anything of the past, present, or future. Sure, there were touchstones that got their imaginations running -- the bizarreness of Captain Beefheart, the open and rhythmic spaces of Can, and the dense pulses of Lee Perry's productions fueled their creative fires -- but what they achieved with their second record is a completely unique hour of avant-garde noise. Originally packaged in a film canister as a trio of 12" records played at 45 rpm, the bass and treble are pegged at 11 throughout, with nary a tinge of midrange to be found. It's all scrapes and throbs (dubscrapes?), supplanted by John Lydon's caterwauling about such subjects as his dying mother, resentment, and murder. Guitarist Keith Levene splatters silvery, violent, percussive shards of metallic scrapes onto the canvas, much like a one-armed Jackson Pollock. Jah Wobble and Richard Dudanski lay down a molasses-thick rhythmic foundation throughout that's just as funky as Can's Czukay/Leibezeit and Chic's Edwards/Rodgers. It's alien dance music. Metal Box might not be recognized as a groundbreaking record with the same reverence as Never Mind the Bollocks, and you certainly can't trace numerous waves of bands who wouldn't have existed without it like the Sex Pistols record. But like a virus, its tones have sent miasmic reverberations through a much broader scope of artists and genres." by Andy Kellman