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martes, 16 de octubre de 2012

The Godfathers-The Godfathers (a.k.a.Golden Delicious) (1993)




El otro día, yendo por mi ciudad natal me encontré un ex-compañero de instituto con el que, aparte de llevarme muy bien, intercambiaba música. Él era el heavy de mi instituto y eran los años en que el indie todavía no se llamaba indie en España.
En esos momentos todo valía como música alternativa, indie o como cada uno la llamase. Podías escuchar a The Clash, a los Jesus and Mary Chain, a AC/DC o a los Stone Roses sin que ningún talibán indie te lo echase en cara. Eran los años en que se llevaban los vinilos por la calle sin bolsa. Todo el mundo se tenía que enterar que a tí no te gustaba lo mismo que a los demás.Y mucho más en un sitio como Segovia.

The Godfathers junto con los Pixies fueron los grupos que más calaron en mi amigo. La potencia de las guitarras de estas bandas tuvo mucho que ver. The Godfathers ya dejaban claro en su primera encarnación como The Sid Presley Experience cuáles eran sus influencias.Y esta amalgama de gustos es problablemente lo que hizo que en pocos años el público y la crítica les olvidasen. En cierto modo fueron víctimas de la transición de los 80 a los 90 que barrió del mapa a muchas bandas, las que no supieron adaptarse a los sonidos de moda.

Y no fue porque no lo intentaron. En su cuarto disco Unreal World , en temas como el que da título al disco,  Don´t Let Me Down o en I love What´s Happening To Me, la influencia del sonido Madchester es más que evidente, aunque no eran novatos en esto de la psicodelia.
Ya en su segundo y más exitoso álbum Birth School Work Death, temas como When I´m Coming Down o The Strangest Boy eran auténticos monumentos psicodélicos. 

La jugada de Unreal World sólo les sirvió para que su público más fiel les abandonara - aunque a mí me parece su mejor disco y uno de los que más cariño tengo de mi discoteca- y su compañía les diera el pasaporte.
Lejos de tirar la toalla, aunque ya sólo con los hermanos Coyne como miembros originales de la banda, más el guitarrista que ficharon como sustituto de Kris Dollimore para Unreal World, Chris Burrows, un auténtico mago de la guitarra y gran responsable de la deriva psicodélica que tomaron en ese trabajo. 

Con una producción tan sencilla como efectiva , Golden Delicious es un auténtico chute de energía. Para disfrutarlo sin ningún prejuicio,como en los años que The Godfathers tuvieron su pequeño momento de gloria. Pusilánimes, abstenerse.            


                                           

                                                                           

Sobre The Godfhathers, Allmusic dice : "The Godfathers were founded by brothers Peter and Chris Coyne in London in 1985. Vocalist Peter and bassist Chris were joined by guitarists Kris Dollimore and Mike Gibson and drummer George Mazur. Their debut album,Hit by Hit, was released in the U.S. on the indie label Link in 1986 and followed by Birth, School, Work, Death on Epic in 1988, which made the Top 100 bestsellers as the title song was played on album rock radio.

 The Godfathers missed the British punk revolution by a decade and were a few years too early before loud guitars became fashionable in England again. Consequently, the group's 1988 LP Birth, School, Work, Death is often overlooked. Released during the U.K. rave craze of the late ‘80s, Birth, School, Work, Death must've seemed completely dated in the barrage of pulsating electronic sounds that enveloped Britain at the time.

 Wearing Mafia suits and skinny ties, the Godfathers had a mean look that matched their name. And their sound was similarly tough: brass-knuckled punches in the form of menacing, explosive riffs; venom-spewing, nihilistic vocals; body-slamming percussion.

 Their third album,More Songs About Love And Hate (1989), featured the popular college radio track "She Gives Me Love," but was less commercially successful. They released a fourth album,Unreal World, on Epic in 1991." By William Rulhmann


viernes, 17 de agosto de 2012

Ride - Smile (1990)





Dedicado a Ana Rosa Quintana. Sin ella, esto no habría sido posible.

En mis años de universitario lo que nunca había era dinero.Y había que buscarlo de alguna manera. Trabajar era una opción que no se contemplaba.Como mucho, el típico trabajo de relaciones públicas de algún garito cercano a nuestra residencia de estudiantes. Pero estos puestos ya estaban ocupados.

Durante algún tiempo se barajaron cosas como la donación de semen pero, aparte del conflicto moral que acarreaba... bueno no era eso. Lo que no había ganas era de informarse de cómo hacerlo porque de lo otro, ya se sabe:en una residencia mixta las hormonas estaban disparadas y, en fín , no sigo por ahí...

Pero encontramos una forma de obtener dinero sin tener que hacer nada: como público de concursos y programas. Así que un buen día apareció un autobús y nos montamos rumbo hacia nuestros cinco minutos de fama. El programa era "Veredicto" con Ana Rosa Quintana.

Para los que no la conozcáis es o era - ya ni lo tengo claro - la reina de las mañanas televisivas españolas. También se hizo famosa por publicar un libro que en realidad fue escrito por un escritor "de color".
La mecánica de este show era muy sencilla: dos personas simulaban un contencioso que era resuelto por un Juez (que ya se había jubilado). Estaba todo lo amañado que os podáis imaginar. Luego el público -nosotros- opinábamos sobre qué nos parecía el asunto.

Lo bueno es que por asistir a esta pantomima te daban 2500 pesetas (unos 17 euros), aparte de conocer los entresijos de la televisión.
Hay que decir que había gente que era público profesional y no les hacía nada de gracia que intrusos como nosotros les quitásemos parte de sus ganancias.Creo que desde hace tiempo ya no te pagan por acudir a programas. También fue la primera y última vez que hicimos algo para ganar dinero. Eramos vagos hasta para eso...

El dinero lo invertí en el cd de Ride que estáis a punto de bajaros (1500 ptas) y un talego de costo (1000 ptas).
 Esta historia tiene una segunda parte. Os podéis imaginar que no era el mejor estudiante del mundo, así que ese verano, para variar, tenía que estudiar un huevo. Mi padre, en un intento de que salvase el curso, me llevó al centro donde estaba destinado para concentrarme y estudiar. Y entonces empezaron a ocurrir cosas extrañas.

El primer día ya me había pillado un pedo bastante gordo con mi padre (creo que es la única vez en mi vida que le he visto un poco "contento"). Tras ese primer incidente empecé a estudiar pero la concentración no llegaba. Además, dedicaba bastante tiempo a escuchar la radio.

En esos momentos Ride habían editado su tercer disco "Carnival Of Light", con el que muchos fans les dimos la espalda: la intensidad y las guitarras cargadas de distorsión habían dado paso a una especie de rock y psicodelia setentera. Escuchado ahora resulta un disco bastante aceptable, diría que incluso bastante bueno.

Pues bien, en uno de mis descansos de estudio decidí relajarme y ver un poco la tele. Al encenderla vi algo que me dejó helado. Sí, amigos de lo paranormal, quien salía en la tele...¡Era yo!

Cuando reaccioné me di cuenta que era una reposición del programa que me había lanzado a la fama, y es que había gente que me reconocía por la calle- eso sí que da miedo.



Y qué decir de Ride. Ha sido uno de los grupos que más me han impactado en mi vida. Su primer disco Nowhere lo compré en vinilo en un verano que pasé en Inglaterra con mi familia.

En el primer FIB (1995) pudimos ver su último e impresionante concierto. Esto se lo pude contar personalmente a Mark Gardener en una sesión de Dj que hizo en Madrid. Un tipo encantador...

Smile recopila sus primeros Ep´s y contiene 3 de sus mejores temas, auténticos clásicos del indie de los 90 Chelsea GirlDrive Blind y Like a Daydream.

Espero que lo disfrutéis tanto como lo estoy haciendo yo al recuperarlo para el blog.

Allmusic, dice: "A pairing of Ride's first two EPs, Smile is a batch of eight muddy, shambling wrecks that run dangerously close to obscuring great pop songs. In fact, much of Smile makes My Bloody Valentine's blurry Isn't Anything sound as polished as a Steely Dan record. What makes the tunes remarkable is the spirit of the band, along with a complementary mix. The band probably knew exactly what they were doing, but wanted to sound clueless. It's the sound of four art students losing themselves in their record collections, wanting to sound naïve and fresh but well-studied. Mark Gardener sounds like he couldn't sing to save his life on "Chelsea Girl," but it's no matter.

The relentless rush of Loz Colbert's drums and distorted guitars of Gardener and Andy Bell carry the song, topped off by a nifty wah-wah climax. Though the mid-tempo, chugging "Drive Blind" could be taken literally, it could double as a metaphor for throwing oneself headlong into a relationship -- closing your eyes and not caring if a brick wall or cliff is up a mile ahead.

The remainder is filled out with sticky riffs and melodies which avoid sounding like the standard pop fair. It sounds a bit amateurish, and Gardener and Bell hadn't quite found their footing vocally. Nonetheless, Smile brought something new to the table, and the U.K. audience and more adventurous U.S. fans clutched onto the sound for dear life. Rightfully so. [Oddly, Smile's mastering comes from the vinyl versions of the EPs. If you can track down the CD versions of the EPs separately, you'll notice a difference in quality. Also, the disc was remastered and reissued by Ignition in the U.K. in 2001; unlike the other releases in the campaign, the new version has no bonuses.]"by Andy Kellman